COMUNICADO 016

¡NO A LA AGRESIÓN IMPERIALISTA! VENEZUELA SE RESPETA

 

Ante la criminal escalada de agresión por parte de los Estados Unidos contra la soberanía de Venezuela, nuestro movimiento, Pueblo manifiesta su más absoluta y enérgica condena. Estamos ante una intromisión imperialista intolerable que busca someter por la fuerza lo que no pueden comprar con chantajes. El bombardeo de Caracas y la captura del presidente por tropas extranjeras representan un acto de barbarie colonial que la comunidad internacional no debería permitir.

 

♦ El botín es el petróleo y la doble moral internacional.

El objetivo de la administración Trump no es la libertad, sino el saqueo descarado de los recursos petrolíferos venezolanos. Denunciamos la repugnante hipocresía del orden mundial: mientras se señala a Venezuela, se garantiza la impunidad total de Israel y de los Estados Unidos en sus constantes crímenes y atropellos en otros puntos del planeta. Para los amos del mundo y sus aliados, no hay leyes ni derechos humanos cuando se trata de imponer sus intereses estratégicos a base de sangre y fuego.

 

♦ El servilismo del Gobierno de España: la equidistancia del lacayo.

Asistimos con vergüenza a la respuesta del Gobierno de España, que ante un acto de guerra flagrante, se limita a emitir comunicados tibios pidiendo una «desescalada» y «moderación». Es una postura blandengue que raya en el servilismo más absoluto. Mientras los misiles yanquis caen sobre una nación hermana, el Ejecutivo español se esconde tras la retórica del «Derecho Internacional» y ofrece sus «buenos oficios» como si fuera un espectador neutral y no un aliado cómplice del agresor.

España, en lugar de liderar una condena tajante en defensa de la Hispanidad, se arrodilla ante Washington. Esta actitud de comparsa segundona confirma que el Gobierno español carece de soberanía; es un ente sumiso que agacha la cabeza ante las órdenes de la Casa Blanca, prefiriendo la irrelevancia diplomática antes que defender la dignidad de un pueblo hermano frente al gigante yanqui.

 

♦ Ni Maduro, ni sus agresores

Nuestra postura es firme: no defendemos la figura de Nicolás Maduro. Nos parece un personaje ridículo al frente de un régimen corrupto que ha traicionado las aspiraciones de su gente. Reivindicamos la Venezuela de los inicios de Hugo Chávez, aquella que levantó la bandera de la dignidad, pero que terminó desvirtuándose hasta el desastre actual. Sin embargo, por muy nefasta que sea la gestión de Maduro, nada justifica la pisada de la bota extranjera ni el secuestro de un jefe de Estado. La soberanía no se negocia con invasores.

 

♦ Contra los lacayos y vende-patrias

Atacamos con total dureza a la oposición interna liderada por figuras como María Corina Machado, pues son meros lacayos del imperialismo y auténticos vende-patrias que actúan como capataces coloniales, celebrando hoy la invasión de su propio suelo. Su ambición de poder a costa de entregar la riqueza nacional a manos extranjeras es una mancha que la historia de la Hispanidad no olvidará.

 

♦ Solidaridad con el pueblo hermano

Manifestamos nuestra inquebrantable solidaridad con el pueblo de Venezuela. Como parte indisoluble de la Hispanidad, su dolor es el nuestro. No permitiremos que una nación hermana sea despedazada por las garras del capital anglosajón mientras el gobierno de España mira hacia otro lado con equidistancia cobarde.

 

¡FUERA LAS MANOS DE LOS YANQUIS DE VENEZUELA!
¡BASTA DE SERVILISMO DEL GOBIERNO ESPAÑOL!
¡POR LA DIGNIDAD SOBERANA DE LA HISPANIDAD!
Scroll al inicio