UN RÉGIMEN DEL 78 ENFERMO
El fracaso de los bloques ideológicos sistémicos en estas últimas elecciones Generales del 23-J nos trae, otra vez, un bipartidismo en horas bajas que necesita del voto separatista para salvar el régimen del 78.
La formación de un Gobierno por Pedro Sánchez depende del apoyo final de Puigdemont si no quiere repetir elecciones; el descalabro de VOX, la pérdida de apoyos del “puzle” SUMAR, la necesaria radicalización de los independentistas vascos, y sobre todo, de los catalanes, en sus demandas, marcan un escenario tremendamente complicado para esa formación de Gobierno.
Por otro lado, Bruselas está inquieta por el resultado de las elecciones en España al tener como fecha límite el 31 de agosto para la entrega de compromisos y detalles para la devolución de la deuda por los fondos de rescate, y que unido a las prisas por nuestra presidencia de la UE añade más presión para evitar la repetición de elecciones.
En cualquier caso, nos encontramos en un escenario muy complejo para cualquiera de las dos únicas opciones de Gobierno, que deberá asumir recortes de gasto público, privatizaciones o reformas en pensiones con una más que previsible aumento de la pobreza y desigualdad social y territorial que ningún referéndum de autodeterminación o modelo federal resolverán al entrar la eurozona en recesión; y que nos arrastrarán a una de las peores crisis de nuestra historia.
Es por ello por lo que desde PUEBLO seguimos apostando por la necesidad de construir una Izquierda Nacional que logre reunir a los sectores desmovilizados y desengañados de los partidos, sindicatos y agentes sociales comprados por una agenda global que se niega a defender unos derechos y libertades comprados por los mercados.
Pueblo
24 de julio de 2023
